Reconozcamos nuestros pecados.
Ay mi dios qué vergüenza terrible qué papelón este inútil de Osvaldo mirá la facha de ciruja que se trajo una vez que viene a misa porque la nena se puso como loca se encaprichó y le pidió tanto esta mañana y se viene hecho un croto total a la iglesia y para colmo justo acá en primera fila adelante de todo el mundo parece que todos miran para este lado qué desastre por qué no se habrá quedado en casa ni siquiera se afeitó un poco y encima con esa panza que tiene pero por favor nada que ver con Pablo lástima que todavía pero sí ah qué suerte ahí llegó qué turro la percha que tiene y todo lo demás que lleva bien escondido para mí solamente para darme a mí cada vez que se lo pido que quisiera que fuera más seguido todos los días dale Pablo mirame por favor Pablito querido que Osvaldo está dibujado no existe dale que pero no hay caso Pablo no me mira claro es repiola el guacho y el hijo es muy parecido no estaría nada mal que la nena le echara el ojo lástima que tendría que aguantar a esa engrupida de Marcela que no se le despega lo tiene agarrado del brazo si supiera esa nariz parada frígida de mierda flaca escuálida reventada ay si supieras pero qué vas saber vos y lo importante lo que de verdad me alienta es su promesa de llamarme y él sí que no me falla nunca siempre listo dice siempre y es verdad vamos dale dale Pablito aunque sea una vez qué te cuesta dale mirame bueno no importa amor pero entonces eso sí llamame esta noche sin falta a la hora que vos sabés que tengo tantas cosas para contarte tantas cosas mi cielo decirte por ejemplo qué caliente me tenés no lo puedo creer tanta calentura a esta altura del partido que aunque no se lo diga igual se da cuenta si hasta ahora mismo siento que ay ay mejor pienso en otra cosa sí mejor no sé qué le pasa a este curita no se le entiende nada lo que dice parece nervioso hoy otras veces se lo ve tan sereno y tan claro para hablar será este calor del demonio acá adentro no hay nada que hacerle demasiado joven le falta experiencia si se debe haber recibido y lo habrán mandado enseguida para acá cuánto hará que vino un año más o menos me parece que poco después del incendio apareció con esa carita de santo sí más o menos para esa época no estoy segura lo que me llama la atención es la insistencia de la nena teníamos que venir los tres a misa porque la familia y porque los tres juntos y qué sé yo todo lo que dijo sobre todo para convencerlo al cabezón del padre ay el padre qué barriga mirá lo que parece no se puede creer y es raro porque siempre quiere venir sola y cuando la acompaño porque sé que también va a estar Pablo le da una bronca que ni me habla ni me mira por la calle no sé será que a lo mejor quiere encontrarse con algún amigo a la salida porque ya me la veo venir un día de estos se aparece en casa con algún noviecito con lo linda que está y bueno yo a su edad ya había tenido mis lindos asuntitos ay dios mejor ni acordarme qué metida de pata hice al quedarme con Osvaldo y eso que mi mamá me decía ufa padrecito de juguete ya lo escuché no soy sorda y qué le vamos a hacer Pablo no me mira y parada no me puedo quedar pero qué macana se me va a arrugar la pollera.
... y no nos dejes caer en la tentación...
Y bueno, listo, ya está, aquí estamos todos, ya no hay retorno y no me arrepiento. De nada me arrepiento, las cosas simplemente suceden. Me dieron trabajo, por un momento pensé que iba a ser imposible lograrlo, papá sobre todo que no quería saber nada de venir, pero los convencí, vinieron y acá estamos los tres, como cualquier familia normal. Va a ser jodido, ya lo sé, desde que lo decidí lo supe, se van a poner mal, muy mal, y lo lamento por ellos, no habrán sido los mejores pero son los míos. En fin, lo hecho, hecho está y lo peor sería andar con mentiras, eso no me lo quita nadie de la cabeza. Cuando termine la misa les vamos a hablar, así lo arreglamos la semana pasada con Julián luego de discutir bastante, se lo hice jurar por Dios y todo. Porque yo el hijo lo voy a tener. No fue producto de una calentura del momento, no, Julián jura que me quiere y yo le creo. Claro que me quiso hacer desistir y eso me dolió mucho, no era lo que esperaba de él, es verdad, pero bueno, me pidió que lo pensara y lo pensé. Bastante. Es el padre y lo amo, siempre hice lo que él me pidió pero esta vez me puse firme, ni un paso atrás, ni loca aceptaría hacerme un aborto. No nos podemos casar, no están dadas las condiciones, bueno, mala suerte, el futuro dirá. Te estoy mirando, no te hagas el distraído, qué lindo sos Julián, cuánto te amo mi amor imposible. Un momento. Por qué digo imposible, quién te dice que cuando lo vea al pibe se anime a dar el paso, porque va a ser un varón, seguro, y va a saber quién es su padre, no podría soportar que viviera en el engaño. Tal vez se palpiten algo los viejos, pero no creo, si casi nunca hablamos, muy poco hablamos, eso está mal, lo reconozco. Parecen inquietos, quizás no se dan cuenta pero se mueven en su lugar, se la pasan mirando a la gente de la otra fila, mamá se vistió como nunca y está toda colorada, ay, y el viejo ni sabe lo que hacer, si jamás viene a misa, que yo me acuerde debe ser la primera vez, para peor me lo traje acá adelante, me imagino lo que estará pensando, pobre, encima está gordito, cómo transpira, además ahora me mira como si recién me conociera, como si me estudiara, sí, mirame bien, soy tu hija, papá, la que tuviste en brazos, a la que le calentabas la mamadera y le cambiabas los pañales, eso me dijiste una vez, sucede que crecí y no te diste por enterado. Y para ser sincera a mí antes tampoco me gustaba venir a la iglesia, me tenían que arrastrar a la fuerza, recuerdo cómo puteaba por lo bajo porque me obligaban a venir. Cómo cambian las cosas. Por eso mismo digo, con el tiempo las cosas cambian, y yo tengo todo el tiempo del mundo, y con mi hijo a mi lado la vida va a ser distinta. Ojalá se le parezca, que tenga esa cara angelical de mi Julián. Ay, Julián, qué nervioso estás hoy, vos siempre tan seguro, con tanta facilidad de palabra, no me vas a decir que es por el calor, pero quedate tranquilo, ya te entendí, conozco tu rutina, querés que me arrodille, te gusta verme de rodillas.
Por mi culpa, por mi gran culpa.